Stop Sexual Abuse by Church Leaders
EN ESTE ARTÍCULO
- Tres entradas. Una misma pregunta
- Dos documentos
- Los sujetos también cambian
- Lo que un protocolo no puede hacer
- El tiempo de los protocolos y el tiempo de los expedientes
- El contraste
- Dos tiempos que deberían caminar juntos
Buena Lectura. Equipo Jacques Pintor
Únete al Canal de WhatsApp para recibir en esa aplicación las últimas entradas en diversos idiomas.
A comienzos de abril de 2026, Vatican News publicó el balance de la Asamblea Plenaria de Primavera de la Pontificia Comisión para la Protección de Menores. Durante cinco días, la Pontificia Comisión para la Protección de Menores debatió nuevas directrices, mecanismos de salvaguarda, formación, transparencia y futuras herramientas de protección para toda la Iglesia.
Mientras el Vaticano desarrolla durante 2026 nuevas propuestas para reforzar la protección de menores, el expediente de Javier Alcántara sigue esperando respuestas documentadas sobre decisiones tomadas hace más de seis años.
Tres entradas. Una misma pregunta
En las tres entregas anteriores de esta investigación hemos reconstruido un expediente. Primero analizamos las dos entrevistas emitidas por Aragón TV, en las que la víctima y el entonces Superior General de los Escolapios, hoy obispo de Jaca y Huesca, Pedro Aguado, ofrecieron versiones incompatibles sobre hechos esenciales del caso.
Después documentamos cómo Javier Alcántara ejerció por escrito su derecho de réplica frente a afirmaciones realizadas públicamente por la responsable de comunicación de la Orden, Isabel Llauger. Durante meses no consta respuesta documentada. Mientras tanto, la institución sí defendió públicamente su posición en Aragón TV.
Finalmente analizamos la contradicción producida dentro de la propia Pontificia Comisión para la Protección de Menores. Primero comunicó oficialmente a la familia que el papa León XIV había ordenado investigar el caso. Dos meses después afirmó no ser competente para informar sobre esa misma investigación.
Las preguntas siguen abiertas: ¿Quién recibió el expediente? ¿Qué Dicasterio lo tramita? ¿Quién tomó determinadas decisiones? ¿Quién decidió no responder determinadas comunicaciones?
Dos documentos
El comunicado publicado por Vatican News y el expediente que venimos reconstruyendo hablan de los abusos sexuales dentro de la Iglesia. Sin embargo, utilizan lenguajes completamente distintos.
El comunicado habla de:
- directrices;
- marcos universales;
- cultura de la salvaguarda;
- formación;
- acompañamiento;
- transparencia;
- rendición de cuentas;
- colaboración;
- evaluación;
- futuras herramientas de protección.
Nuestro expediente habla de otra cosa: Cartas, Derecho de réplica, Respuestas, Llamadas telefónicas, Remisiones, Personas concretas, Decisiones concretas, Cronologías, Documentos. Las dos listas apenas comparten vocabulario.
Los sujetos también cambian
En el comunicado predominan sujetos colectivos como la Comisión, la Asamblea, los miembros, la Iglesia, los grupos de trabajo, los programas, o los marcos universales.
En el expediente aparecen nombres propios: Javier Alcántara, Pedro Aguado, Isabel Llauger, Luis Manuel Alí Herrera, José Miguel Flores Martínez. No es una diferencia menor: mientras que las instituciones redactan protocolos, son las personas las que toman las decisiones.
El tiempo de los protocolos y el tiempo de los expedientes
Cinco días de reuniones produjeron un nuevo comunicado institucional sobre la necesidad de seguir fortaleciendo la protección de menores. Después de más de seis años, el expediente de Javier Alcántara sigue esperando respuestas mucho más sencillas. No un nuevo protocolo. Ni una nueva guía. Ni tampoco un nuevo marco universal. Simplemente respuestas: ¿Quién? ¿Cuándo? ¿Por qué? ¿Dónde consta?
Lo que un protocolo no puede hacer
Los protocolos son necesarios. Probablemente hoy sean mejores que hace diez años. Pero existe una diferencia fundamental: mientras que un protocolo puede explicar cómo debería actuar una institución mañana, no puede explicar quién actuó ayer.
Un protocolo puede recomendar transparencia pero no sustituirla. Un protocolo puede exigir escuchar a las víctimas, pero no responder una carta concreta. Puede crear un procedimiento.
No puede reconstruir retrospectivamente una decisión. Todo eso sólo pueden hacerlo quienes intervinieron en los hechos.
El contraste
Nada de lo anterior cuestiona la necesidad de seguir mejorando la protección de menores. La Iglesia necesita mejores protocolos, más formación, más prevención, más transparencia. Necesita responder los expedientes que hicieron imprescindible crear esos protocolos. Porque una víctima no deja de esperar una explicación simplemente porque una institución apruebe una nueva guía.
Dos tiempos que deberían caminar juntos
La prevención mira al future, mientras que la rendición de cuentas mira al pasado. Una protege a las futuras víctimas, mientras que la otra hace justicia a quienes ya sufrieron el daño.
Sólo cuando ambas avanzan al mismo tiempo puede afirmarse que una institución no sólo ha aprendido de sus errores, sino que también ha respondido por ellos. Mientras eso no ocurra, seguirá existiendo un contraste difícil de ignorar. Mientras el lenguaje de los protocolos continúa avanzando, muchos expedientes siguen esperando respuestas.
El comunicado de Vatican News ocupa cuatro páginas. El expediente de Javier Alcántara supera ya los seis años. Ambos hablan de protección de menores. Uno explica cómo debería actuar la Iglesia. El otro sigue preguntando cómo actuó.
Se invita a las lectoras y a los lectores a comentar, aportar información y participar en un debate factual y respetuoso.
© Jacques Pintor, 2019 - 2026. Todos los derechos reservados. Queda prohibida cualquier reproducción o re distribución sin autorización previa.
Si considera que alguna afirmación de hecho contenida en este artículo es inexacta, puede ponerse en contacto con la redacción para ejercer su derecho de réplica o solicitar una aclaración o corrección factual, de conformidad con los estándares periodísticos. Contacto: jacquespintor@gmail.com
La redacción también está disponible para conceder entrevistas; esto se aplica —con las debidas garantías de protección— también a algunas de las personas afectadas. Coordinador de Comunicación, Jordi Picazo, MCIJ. WhatsApp: +34 636 899 025
#Safeguarding #ProteccionDeMenores #AbusosEnLaIglesia #Accountability #Transparencia #VosEstisLuxMundi #DerechoCanonico #PedroAguado escolapios #escolapias #EscuelasPías #Calasanz #Escolapía #Piarist
#Scolopi #SantaSede #TutelaMinorum #Encubrimiento #JusticiaParaLasVictimas #ResponsabilidadInstitucional #CrimenesSexuales #ForensicAnalysis #IglesiaCatolica #DerechosHumanos #VictimasPrimero #IsabelLlauger